CONSEJOS

La madera y sus cuidados

Cada pieza de madera es única. Las marcas, las variaciones en el grano, el color y la forma son signos normales en un objeto artesanal.

Nuestras piezas están preparadas para usarse todos los días y sirven tanto para alimentos fríos como calientes. Siguiendo estas recomendaciones te durarán años:

No emplees esponjas metálicas

Si el acabado de la pieza es de barniz de grado alimentario, no será necesario hidratarla. Solo necesitará un lavado después de cada uso con agua tibia y jabón. No utilices nunca esponjas metálicas que puedan rayar la madera.

No uses lavavajillas

No emplees el lavavajillas ni productos agresivos. Tampoco es conveniente que las pongas en remojo o uses fuentes de calor para secarlas.

Limpieza de olores

Las piezas de madera pueden retener sabores por eso es conveniente mantenerlas separadas según su uso. En caso de que detectes un olor desagradable después de un uso intensivo, espolvorea sal y frótala con limón.

Lava con agua tibia y jabón

Lávalas siempre a mano con agua tibia y jabón y a continuación pasa un paño seco y deja que se acaben de secar al aire.

Aplica aceite para hidratar

Si la superficie luce deshidratada aplica aceite de grado alimentario sobre la madera limpia, deja reposar durante unos minutos y, cuando haya absorbido el aceite, retira el exceso con un paño y deja secar al aire.

Evita cambios extremos de temperatura

La madera está viva y se mueve cuando la humedad fluctúa en el ambiente, por eso, para mantener su estabilidad a largo plazo, evita cambios extremos en la temperatura. Si el clima es muy seco debes hidratar la pieza periódicamente, por ejemplo, una vez a la semana.